Los presidentes se reunieron en Golem, Albania, a 50 kilómetros de esta capital, en un encuentro anual.
Esa voluntad manifiesta es parte de una iniciativa diplomática lanzada por Eslovenia y Croacia en 2013 para apoyar la ampliación de la UE hacia los Balcanes Occidentales, una región que incluye a Albania, Bosnia, Serbia, Montenegro, Macedonia del Norte y la autoproclamada República de Kosovo.
En una declaración conjunta, los líderes destacaron su “visión compartida hacia la perspectiva europea de toda nuestra región” y reafirmaron el “compromiso de apoyar la integración europea y la cooperación regional inclusiva con el objetivo de una Europa pacífica, fuerte, estable, próspera y unida”.
Cada una de esas naciones se encuentran en diferentes etapas de su camino hacia la membresía, con Montenegro y Albania a la cabeza y Serbia, Bosnia, Kosovo y Macedonia del Norte rezagados.
La apertura de la UE para aceptar nuevos miembros creció desde el 24 de febrero de 2022, cuando Rusia desplegó su operación militar espacial en Ucrania, bajo el argumento de que la confrontación pueda extenderse a una región aún marcada por sus propios conflictos.
En ese contexto los países balcánicos celebraron un plan de crecimiento de seis mil millones de euros destinado a avanzar en las reformas, pero la presidenta eslovena Natasa Pirc Musar también instó a Bruselas a acelerar el proceso, añadiendo que “la seguridad y la paz en Europa están en juego”.
A la reunión anual, liderada por el presidente albanés Bajram Begaj y su homólogo croata Zoran Milanovic, también asistieron miembros de la presidencia tripartita de Bosnia y los presidentes de Kosovo, Montenegro, Macedonia del Norte y Serbia.
La iniciativa busca fortalecer el diálogo político y promover la reconciliación tras las guerras de la década de 1990, con tensiones aún latentes, según trascendidos de la cita balcánica.
rc/ehl













