Desde las avenidas 5 de Mayo, Juárez y la emblemática Reforma, espectadores de todas las edades fueron testigos del despliegue de las creaciones, las cuales representan a criaturas fantásticas nacidas de técnicas como el papel maché y a veces con ingeniosos mecanismos de movimiento.
Bajo un cielo mayormente nublado, los asistentes pudieron asombrarse ante animales imposibles: algunos con un poco de gato o de felino, otros con alas de dragón o mariposa y en casi todos los casos híbridos de especies distintas con una singular mezcla de colores.
Para quienes no pudieron admirarlos este sábado, las obras permanecerán expuestas durante varios días a lo largo de un tramo del Paseo de la Reforma.
El origen de las fascinantes criaturas se atribuye al artesano Pedro Linares, nacido a principios del siglo XX en la capital de México, y que una vez, al caer enfermo, soñó con extraños seres mixtos.
Cuentan que al recuperar la salud intentó llevar a la realidad lo recordado y creó las primeras figuras, patrimonio cultural de la populosa urbe y asociadas con las festividades por el Día de Muertos, a principios de noviembre.
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