Durante la reunión de líderes mundiales, previa a la cumbre COP30, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, subrayó en su intervención que el cambio climático mata, sobre lo cual puso como ejemplo la DANA que devastó a la Comunidad Valenciana en 2024.
Sánchez refirió la muerte de 237 personas y cuantiosos daños materiales provocados por la Depresión Aislada de Niveles Altos (DANA), a la que se añadió este año una ola de incendios forestales, también con consecuencias para las vidas de personas, destrucción de miles de hectáreas calcinadas, cosechas, viviendas y afectaciones a los animales.
Respecto a las contribuciones de España, explicó el gobernante que se harán al Fondo de Adaptación, al Fondo de Respuesta ante Pérdidas y Daños, y a la Facilidad de Financiación para Observaciones Sistemáticas de la Organización Meteorológica Mundial.
El jefe del Ejecutivo, que habló en el plenario y en la mesa redonda sobre transición energética, puso como ejemplo a España en el sentido de que las políticas de lucha contra la emergencia climática son favorables para el crecimiento económico.
“No sólo es posible crecer mientras se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que es la mejor manera de hacerlo. Crecer y mejorar entre todos gracias a esta trasformación energética no resta, sino que multiplica empleos, inversión y futuro”, apostilló.
Al abundar acerca de los efectos devastadores del calentamiento global de la atmósfera, significó que en lo que va de década, se ha cobrado 20 mil vidas en España.
Ante ello, ha reivindicado la propuesta de Pacto de Estado para hacer frente a la Emergencia Climática formulado por el Gobierno español en septiembre, al cual animó a sumarse al resto de fuerzas políticas y sociales del país.
En torno a la COP30, Sánchez recalcó la necesidad de seguir avanzando en las prioridades marcadas en la Cumbre.
Aprovechó para remarcar el liderazgo de su país en materia de mitigación del cambio climático, por su decisiva contribución a lograr que la Unión Europea se comprometa a reducir las emisiones en un 90 por ciento hacia 2040.
Valoró que el Acuerdo de París marca el camino, pero hay que hacer más, y garantizó el apoyo de Madrid para que la Unión Europea siga liderando esa ambición.
Mencionó el compromiso absoluto de España y recordó los mil 700 millones de euros destinados el pasado año a la financiación climática internacional.
Asimismo, completó sus comentarios en torno a la hoja de ruta del país ibérico en la expansión de energías renovables que se traduce en mayor competitividad, certidumbre y seguridad llegando a alcanzar en los últimos 10 años una aportación de más del 56 por ciento de energía eléctrica proveniente de fuentes renovables.
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