Dirigidos por J. B. Bickerstaff, los Pistons (9-2) dominan la Conferencia Este con siete triunfos seguidos y una mezcla de juventud y temple que recuerda sus años dorados.
Cade Cunningham, su brújula ofensiva, promedia 27.5 puntos y 9.9 asistencias —segunda mejor marca de la liga—, mientras Jalen Duren impone respeto bajo el aro con 12 rebotes por juego, quinto mejor registro de la temporada.
Los Bulls (6-4), en cambio, llegan tambaleantes tras tres derrotas al hilo y un sexto puesto que amenaza con hundirlos más. Billy Donovan confía en el talento del australiano Josh Giddey (21.4 tantos y 9.3 asistencias) y el oficio de Nikola Vucevic (10.3 rebotes) para frenar a unos Pistons encendidos. La última vez que se enfrentaron, el 22 de octubre, Chicago ganó 115-111 en el United Center.
En el panorama general del Este, los New York Knicks (7-3) marchan segundos luego de vencer anoche 133-120 a los Memphis Grizzlies, impulsados por la dupla estelar de Jalen Brunson, quien firmó 32 puntos y 10 asistencias, y Karl-Anthony Towns, autor de 21 unidades y 13 rebotes.
Mientras tanto, en el Oeste, los Oklahoma City Thunder (11-1) siguen intratables tras superar 126-102 a los Golden State Warriors, con Shai Gilgeous-Alexander encendido: 28 puntos en solo tres cuartos que consolidan su candidatura temprana al MVP.
Así, en una noche donde los vientos del Este soplan a favor de Detroit, los Pistons saldrán al parquet del Little Caesars Arena dispuestos a sonar otra vez y a demostrar que su liderazgo no es una casualidad, sino el renacer de una vieja gloria.
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