El reporte, publicado por la oficina de prensa de esa organización internacional, se realizó de conjunto con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y en el mismo se destaca que la mayoría de los PNA “tienen dificultades para abordar los riesgos clave o proteger a los grupos vulnerables”.
En el documento, titulado “Sistemas agroalimentarios en los Planes Nacionales de Adaptación: Un análisis”, se señala que en los países en desarrollo se reconoce la necesidad urgente de adaptar los sistemas agroalimentarios al cambio climático, pero se enfrentan graves deficiencias por problemas de financiación y de capacidad.
Se trata del primer estudio exhaustivo de este tipo que examina el componente agroalimentario de los PNA, marcos clave que ayudan a los países, especialmente a los menos adelantados, a reducir la vulnerabilidad climática e integrar la adaptación en todos los sectores y comunidades, apunta la nota.
En el mismo se reconoce que los países realizan esfuerzos concertados para priorizar las acciones de adaptación en los principales subsectores agrícolas, incluidos los cultivos, ganadería, silvicultura, pesca y acuicultura, pero persisten deficiencias y barreras para convertir los planes en acciones concretas.
El informe revela que los sistemas agroalimentarios solo reciben una quinta parte de los recursos financieros destinados para la adaptación a nivel mundial, lo que representa apenas el 1,0 por ciento de la financiación climática total.
Kaveh Zahedi, director de la Oficina de Cambio Climático, Biodiversidad y Medio Ambiente de la FAO, señaló al dar a conocer el texto que “este análisis envía un mensaje claro: los países saben que los sistemas agroalimentarios son la primera línea de defensa contra los fenómenos climáticos extremos”.
Sin embargo, “aún no reciben el apoyo que necesitan”, lamentó Zahedi, y añadió que “el trabajo preliminar está hecho; ahora debemos cerrar las brechas de financiación y capacidad para convertir esos planes en una protección real para la seguridad alimentaria y los medios de vida”.
Los sistemas agroalimentarios son una prioridad en los PNA de los países en desarrollo, y el 97,0 por ciento reporta impactos del clima en los cultivos, la ganadería, los bosques, la pesca, la acuicultura, las cadenas de valor y la seguridad alimentaria, pero las acciones de adaptación no se corresponden con los riesgos.
El financiamiento es aún insuficiente, pues si bien los sistemas agroalimentarios requieren el 54,0 por ciento de los fondos para la adaptación en general, solo reciben una quinta parte de los mismos, agrega la fuente.
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