Por Fausto Triana
Durante la cita del verano de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, la Roja quedó encuadrada en el grupo H de la primera fase junto a Uruguay, Arabia Saudita y el debutante Cabo Verde.
Los pareos, algunos por definir rivales que saldrán de los repechajes, dejan a las claras que el conjunto español dirigido por Luis de la Fuente, tiene a priori una tarea relativamente fácil en el arranque de la andadura.
Con una sólida plantilla que no se resintió de las numerosas bajas durante la etapa clasificatoria europea, España no por gusto lidera el ranking de la FIFA, con Argentina y Francia pisándole los talones. Ni tampoco soslayar a otros candidatos al título del orbe, como Portugal, Inglaterra, Brasil o Alemania.
Restan poco más de seis meses para la máxima competición del deporte de las multitudes, pero los momentos de soñar se dan ahora. En el ataque, la Roja cuenta con dos extremos que si estuviesen en forma, serán letales: Lamine Yamal y Nico Williams.
Los secunda en la línea ofensiva Mikel Oyarzábal, Mikel Merino y si lograra recuperar su mejor nivel, Alvaro Morata, sin olvidar a Dani Olmo y Ferrán Torres.
El mediocampo español es de lujo, con Pedri González de director de orquesta, con la ayuda de Fabián Ruíz y Martín Zubimendi y la espera de rescatar al Balón de Oro 2024, Rodri Hernández.
En la zaga, los laterales Marc Cucurella y Pedro Porro no olvidan a Dani Carvajal, lesionado actualmente, y los centrales sobran nombres de garantías, los hispano-franceses Robin Le Normand y Aymeric Laporte, el hispano-neerlandés Dean Huijsen y los locales Pau Cubarsí y Dani Vivian.
La portería, bien resguardada por Unai Simón, el titular, y suplente probable de rango como David Raya.
Uruguay puede ser su contrincante de mayor cuidado, aunque su plantilla no es tan profunda y difícilmente aguante los embates ofensivos españolas, además de carecer de efectividad en el ataque.
Fede Valverde, Giorgian De Arrascaetay Darwin Núñez son sus emblemas junto con su controvertido técnico Marcelo Bielsa, mientras los saudíes, dirigidos por el francés Hervé Renard, ya dieron la sorpresa en el mundial anterior al vencer a Argentina.
Por último, más allá del mérito simbólico de clasificarse en una lid de 48 equipos, Cabo Verde no representa peligro alguno para España.
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