Con su declaración, el secretario general de la OTAN esencialmente apuñaló por la espalda a las negociaciones de paz. ¡Nosotros, los húngaros, como miembros del bloque, rechazamos las palabras del secretario general!, escribió Szijjártó en su cuenta de Facebook, donde calificó de irresponsables y peligrosas las declaraciones provocativas.
El canciller húngaro reaccionó así al discurso pronunciado por Rutte el miércoles pasado en un foro en Berlín, en el que instó a los europeos a prepararse para una guerra como la que vivieron sus «abuelos y bisabuelos», y reiteró que la seguridad de Ucrania es esencial para la de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Analistas locales consideran que el enérgico rechazo subraya la profunda división dentro de la alianza atlántica, mientras la crítica abierta de un miembro del bloque militar a su máximo funcionario es inusual y sintomática.
El incidente diplomático ocurre en un momento de máxima tensión, con la alianza noratlántica realizando sus mayores ejercicios militares en décadas y Hungría manteniendo su veto a fondos y decisiones relacionadas con Ucrania, insistiendo en que la seguridad europea debe garantizarse mediante la diplomacia y la disuasión, no mediante una escalada sin límites.
La postura húngara se alinea con las reiteradas declaraciones del presidente ruso, Vladímir Putin, y del canciller Serguéi Lavrov, quienes han asegurado que Moscú no tiene intención de atacar a países de la OTAN o la UE, calificando tales acusaciones de «disparates» y «mentiras directas».
mem/ehl/amp













