El de mayor magnitud alcanzó 4,5 en la escala de Richter en el oceáno Pacífico, pero los datos reflejan la constante actividad de los temblores en el país, lo que resalta la importancia de estar preparados, señaló la entidad.
Aunque no se reflejan daños, recomendó tener presente el plan familiar de respuesta, lista la mochila de las 72 horas, colocarse al lado de columnas, alejarse de ventanas, anaqueles y escaleras.
Los datos del Insivumeh dan cuenta que desde el inicio de 2025 hasta este viernes suman 11 mil 329 eventos sísmicos, de ellos más de 295 clasificados como perceptibles.
El 12 de mayo de 2024, uno con magnitud 6,7 (el más grande de ese periodo anual) y epicentro en el Pacífico, atrajo sobremanera la atención tras su sacudida a varios departamentos.
También uno de 5,5 ocurrido el 5 de febrero del presente año, con epicentro en el océano Pacífico entre Escuintla y Suchitepéquez, a una profundidad de 21-23 kilómetros.
Sin embargo, aún se producen acciones de respuesta a partir de la impactante secuencia de temblores, que afectaron desde inicios de julio principalmente a Santa María de Jesús, en Sacatepéquez, a solo 50 kilómetros de esta capital.
El 8 de ese mes, a las 15:11, hora local, se registró un primer sismo sensible de magnitud alrededor de 5,0-5,2, el cual fue seguido aproximadamente 30 minutos después por otro de mayor magnitud (unos 5,6) en la misma zona.
Desde la tarde del 29 de julio, ocurrieron dos principales con magnitudes de alrededor de 5,8 y 5,7, con epicentros en la zona de Comapa y Zapotitlán, oriental Jutiapa.
Entidades oficiales reportaron al menos una persona fallecida y otros heridos, debido al colapso de muros de adobe y estructuras debilitadas por los temblores.
El Cinturón de Fuego del Pacífico, la zona con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo, comprende Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala.
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