En el segundo encuentro interinstitucional en Palacio de las Garzas (sede del Ejecutivo) encabezado por el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, se evaluaron los avances durante acercamientos con los poblados por donde pasará la línea.
Varias comunidades de pueblos originarios manifestaron estar dispuestas a aceptar la obra, si se le añaden componentes sociales como carreteras, planes de electrificación rural y apoyo para escuelas y actividades productivas, afirmó el funcionario.
Este megaproyecto es ejecutado por Interconexión Eléctrica Colombia Panamá S.A. (ICP), una empresa conjunta conformada por la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (Etesa) de Panamá y el Grupo ISA de Colombia.
La interconexión eléctrica es uno de los tres componentes del denominado Corredor Ambiental Sostenible. Los otros dos corresponden a planes de infraestructura vial, y de electrificación rural.
La finalidad de la interconexión Panamá-Colombia es fortalecer la seguridad y resiliencia energética del istmo, habilitar el intercambio eléctrico entre regiones y promover oportunidades de desarrollo en los territorios involucrados.
Tres tramos componen la línea: el primero con una extensión de 220 kilómetros entre la ciudad de Panamá y Mulatupu, Kuna Yala; luego un tramo marino hasta Necoclí, en Colombia; y un último tramo terrestre hasta Montelíbano. Su capacidad de transporte será de 400 megavatios.
Durante las reuniones con comunidades en Darién y Kuna Yala, los pobladores han manifestado interés en que el proyecto incluya una carretera que conecte la Panamericana con Mulatupu.
También se pide electrificar a 730 hogares de las comunidades de Nurra, Mortí, Ualá y Sasardí–Mulatupú; el traslado de la Escuela Asnati; y acciones de impacto social en educación, salud, seguridad alimentaria y actividades productivas.
Además quedaron pendientes reuniones de consulta en el Congreso Wargandí este año, así como un diálogo con autoridades de Alto Bayano en enero, y del Congreso Extraordinario Guna Yala, en marzo de 2026.
Este mes de diciembre se presentarán subsanaciones como parte del Estudio de Impacto Ambiental.
El calendario del proyecto también establece que, a inicios de 2026, debe conocerse la propuesta del sistema de remuneración y aprobar el esquema de financiamiento y el reglamento de electrificación rural.
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