Este jueves, el gobernador de la región de Jersón, Vladimir Saldo, comunicó que Ucrania lanzó un ataque con drones contra un café y un hotel en la costa del mar Negro, en la localidad de Jorlí, donde los civiles celebraban el Año Nuevo, provocando la muerte a 24 personas y heridas a otras 50.
«El actual ataque criminal contra civiles en la localidad de Jorlí es una atrocidad sangrienta perpetrada por la camarilla de Kiev, cuya responsabilidad recae íntegramente sobre los líderes occidentales, que continúan alimentando con dinero y armas a un régimen quebrado. Condenamos enérgicamente todos los atentados terroristas del régimen de Kiev», reza el comunicado.
Además, el ente diplomático instó a los gobiernos de los estados soberanos y las organizaciones internacionales a condenar «públicamente y con firmeza el sangriento atentado terrorista perpetrado por el régimen de Kiev».
Según la cancillería, el objetivo de tales ataques, es «desviar la atención de los fracasos de las Fuerzas Armadas de Ucrania en el frente». La nota subraya que Ucrania «intenta inútilmente mostrar su viabilidad mediante actos terroristas».
El Ministerio expresó su más sentido pésame a los familiares y seres queridos de los fallecidos y deseó una pronta recuperación a los heridos, en tanto el Comité de Investigación de Rusia abrió una investigación criminal sobre el ataque.
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