Tras conocerse el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que enmienda la Ley de Inteligencia Nacional, referentes opositores lo rechazaron y reclamaron una respuesta del Congreso.
La reforma abre la puerta a un modelo de vigilancia masiva basado en tecnologías de control utilizadas en países como Estados Unidos e Israel, que permiten controlar a la población en tiempo real, advirtió el comentarista de El Destape Nicolás Llantos.
El DNU da mayor poder a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que concentrará información de todos los organismos especializados en espionaje y de otras dependencias, crea un Centro Nacional de Ciberseguridad en la Secretaría de Innovación a cargo de la Jefatura de Gabinete y habilitará a los sistemas de inteligencia para solicitar apoyo técnico o logístico a las Fuerzas Armadas, los cuerpos federales y de policías.
El diputado de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro advirtió en X que la norma constituye un «retroceso intolerable y de nulidad absoluta».
En primer lugar, insistió en que el decreto «no tiene ni necesidad, ni urgencia» al explicar que «si el Presidente quería reformar la Ley, podía y debía haber enviado un proyecto al Congreso».
Instó a la dirigencia legislativa a definir las membresía la Comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia y de la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo para discutir el DNU lo antes posible.
Ferraro criticó duramente a Milei a quien «no le gusta gobernar según la Constitución porque para él es un obstáculo y prefiere siempre los atajos».
Además, remarcó que no se trata de una simple modificación sino una «reforma integral en una treintena de artículos de la ley que avanza sobre derechos y garantías constitucionales, debilita el control democrático y republicano, y concentra poder de manera peligrosa».
El diputado de Fuerza Patria Agustín Rossi alertó, también por X, que el decreto «fortalece la idea de un Estado represor, oscuro, con ausencia de derechos y garantías para la ciudadanía argentina», y al igual que Ferraro reclamó que el Congreso lo rechace.
En la misma línea, el excanciller, exministro de Defensa y actual diputado Jorge Taiana señaló que los cambios en la ley buscan darle un «marco legal a lo que ya hacen y a lo que quieren hacer» en materia de inteligencia.
«La consecuencia será un Estado policial que recortará derechos y perseguirá y controlará a opositores», alertó Taiana a quien se suman muchos legisladores más que se manifestaron en contra del DNU.
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