En un comunicado, el gremio llamó a la ONU y específicamente al Relator Especial sobre la Libertad de Opinión y de Expresión a intervenir y exigir cuentas a los dirigentes de ese país por sus crímenes contra el periodismo palestino.
Las Fuerzas Armadas y la Policía de esa nación continuaron en 2025 su estrategia contra el sector mediante arrestos arbitrarios, detenciones administrativas, palizas y abusos, deportación, confiscación de equipos e interrogatorios forzados, destacó.
Estimó que esa política es “un claro intento de silenciar la cobertura palestina y romper la infraestructura mediática nacional”.
También destacó que se documentaron docenas de casos en los que periodistas fueron arrestados mientras desempeñaban sus funciones profesionales, incluida la cobertura de incursiones militares, ataques a asentamientos y trabajo humanitario.
Los arrestos se convirtieron en un medio inmediato de eliminar testigos y evitar la difusión de la verdad, recalcó.
El Sindicato señaló que el pasado año las fuerzas israelíes aumentaron la escalada de asaltos a domicilios de periodistas y arrestos frente a sus familias, “en un intento de quebrarlos psicológica y socialmente y de transformar la detención de una medida represiva en un castigo colectivo”.
Los ataques se extendieron a académicos, profesores de medios y comunicadores influyentes, subrayó.
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