«El Ministerio de Asuntos Exteriores de Belarús condena categóricamente la agresión armada perpetrada el 3 de enero de 2026 contra el Estado soberano de Venezuela y la considera una amenaza directa a la paz y la seguridad internacionales», dice el comunicado.
Agrega que Minsk expresa su apoyo inquebrantable al gobierno legítimo de Venezuela y se suma al llamado a una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, que tiene la responsabilidad principal de mantener la paz.
El documento enfatiza que el derecho del pueblo venezolano a determinar independientemente su propio destino es inviolable. «Ninguna forma de intervención externa, especialmente la violenta, puede justificarse», puntualizó el ministerio.
Fuertes detonaciones se escucharon cerca de las 02:00 (hora de Caracas) y en el estado venezolano de La Guaira (norte). También se registró una explosión en la ciudad turística de Higuerote, en el estado de Miranda (norte).
Algunas horas después, el presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó en su plataforma de comunicación Truth Social que Estados Unidos ejecutó un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, Nicolás Maduro.
La noticia del ataque a Venezuela llegó tras meses de una creciente tensión, desatada en agosto con la operación militar de Estados Unidos en el Caribe que incluye destructores, un submarino nuclear, el portaaviones USS Gerald R. Ford y más de cuatro mil soldados. A este despliegue se sumó a mediados de diciembre pasado el bloqueo naval a Venezuela.
Washington intenta justificar su operación militar con la necesidad de frenar el tráfico de drogas hacia su territorio. Sin embargo, el gobierno venezolano repudió la maniobra como una violación del derecho internacional.
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