Según el sitio, el principal objetivo del Ministerio de Relaciones Exteriores (Itamaraty) es mantener a América Latina como una zona de paz.
La nota del medio noticioso refiere que las explosiones ocurridas en la madrugada de este sábado en Caracas, sumadas a informes de aeronaves sobrevolando la capital venezolana a baja altitud, «elevaron la tensión en la región y situaron la crisis entre Venezuela y Estados Unidos en el centro de la atención diplomática latinoamericana».
Denuncia que el episodio ocurre en un momento de escalada militar en el Caribe y es probable que se convierta en uno de los desafíos más delicados para la política exterior de Lula, «cuya diplomacia se basa en la estabilidad regional y el diálogo para evitar conflictos».
El portal recuerda que, recientemente, el mandatario brasileño declaró que intentaría mediar en un diálogo entre los presidentes Donald Trump (Estados Unidos) y Nicolás Maduro (Venezuela).
Al citar agencias noticiosas internacionales, reseña que este sábado se registraron al menos siete explosiones alrededor de las 02:00, hora local, acompañadas del ruido de aeronaves a baja altitud.
Certifica que residentes de varios barrios en Caracas salieron a las calles, aterrorizados, y se observó movimiento en diferentes zonas de la capital venezolana.
El clima de aprensión se ve reforzado por el contexto geopolítico de las últimas semanas, pues las Fuerzas Armadas de Estados Unidos atacaron embarcaciones presuntamente involucradas en el narcotráfico, en acciones que se desarrollan en Venezuela e intensifican la sensación de asedio militar con la nación sudamericana.
Venezuela se declaró el viernes abierta a negociar un acuerdo con Washington para combatir el narcotráfico, lo cual indica su disposición a buscar un entendimiento formal.
A pesar de esta apertura, Maduro vinculó la presión de la Casa Blanca con un objetivo político y económico: forzar un cambio de gobierno y acceder a las vastas reservas petroleras de Venezuela.
Brasil 247 asegura que el relato desde Caracas sitúa los acontecimientos de este sábado en una escalada que, según Maduro, se intensificó con una gran movilización militar estadounidense en el mar Caribe, iniciada en agosto, como parte de una campaña de presión que lleva meses en marcha.
Para la Cancillería, el escenario se torna especialmente delicado porque el principal objetivo estratégico de la diplomacia brasileña, bajo el Gobierno de Lula, es preservar a América Latina como una zona de paz, evitando conflictos armados y bloqueando cualquier normalización de las intervenciones externas.
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