En un comunicado, la misión diplomática denuncia que las agresiones «representan la consumación, bajo pretextos falsos y cínicos, de la acción criminal y depredadora de Donald Trump y el aparato militar estadounidense contra la patria, la soberanía de nuestro país y la paz regional».
Afirma que los ataques no solo atentan contra la paz, sino también contra el control y la gestión soberana de los recursos naturales venezolanos.
Reitera que «estos ataques perversos no solo atentan contra la paz de un país, sino también contra el control y la gestión soberana de nuestros recursos naturales, la autodeterminación, el respeto al derecho internacional y la estabilidad del continente».
Pese a desconocer el paradero del presidente Nicolás Maduro, secuestrado en la acción bélica, la embajada venezolana afirma que el Gobierno se mantiene firme, junto al pueblo, hombres y mujeres, en la defensa del suelo sagrado de la patria.
También la legación solicita el esclarecimiento inmediato del paradero de Maduro y la primera dama Cilia Flores, así como el respeto a su integridad física y al derecho a la vida.
«Instamos a los gobiernos de la región y del mundo, a los partidos políticos, a la prensa libre y a los movimientos sociales a denunciar y condenar con toda la fuerza, sin vacilación, con el rigor y la conciencia histórica que exigen estos momentos cruciales, esta agresión sin precedentes en nuestro continente», subraya finalmente la embajada.
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