Acorde con un escueto comunicado de la institución, la exmandataria “pasó a tratamiento antibiótico vía oral” y “será seguida en domicilio por su equipo médico personal”.
El último parte médico sobre el estado de la exdignataria fue difundido el pasado 30 de diciembre.
En ese momento, la presidenta del Partido Justicialista, presentaba una “lenta recuperación del íleo posoperatorio”, se mantenía “con drenaje peritoneal y tratamiento antibiótico endovenoso” y había comenzado con “ingesta de (alimentos) semisólidos con buena tolerancia”.
Cristina, quien cumple seis años de prisión domiciliaria, fue internada la noche del sábado 20 de diciembre con intenso dolor abdominal y los exámenes arrojaron que estaba padeciendo un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada, lo cual requirió de una intervención quirúrgica de urgencia.
Esa fue la cuarta cirugía a la que fue sometida la expresidenta de 72 años. En 2012, la entonces mandataria tuvo que ser intervenida para extirparle un tumor en la glándula tiroides en el Hospital Universitario Austral, Pilar.
Un año después, otra vez volvió al quirófano en 2013 para extraerle una colección subdural crónica en la cabeza en el Hospital Universitario Fundación Favaloro que le provocó un fuerte golpe en la cabeza cuando se cayó en el avión que la regresaba a Buenos Aires luego de participar en la Asamblea General de la ONU ese año.
Y en 2021 siendo vicepresidenta, Cristina fue sometida a una histerectomía, intervención que implica la resección quirúrgica del útero. Esa fue la última operación pública conocida.
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