«Bajo el argumento de combatir el narcotráfico, el Gobierno estadounidense intenta ocultar sus verdaderos objetivos de retomar el poder sobre América Latina y el Caribe, en conformidad con su visión de un mundo dividido entre zonas de influencia y una nueva guerra fría», indica la organización.
Condena, además, el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, y se suma a la demanda de la vicepresidenta Delcy Rodríguez para conocer la situación del mandatario venezolano.
«El ataque contra Venezuela configura la primera acción militar en esta nueva política de dominación estadounidense sobre nuestra región, parte de una política más amplia que también involucra a la injerencia en las elecciones regionales», alerta el foro.
Defiende el derecho al desarrollo soberano y la autodeterminación de los pueblos, «libres de la injerencia estadounidense en América Latina y el Caribe, y condenamos la militarización de la región en medio a disputas geopolíticas mundiales».
Finalmente, el mecanismo de concertación hace un llamado a todos sus miembros para que se pronuncien contra este acto intolerable y a defender la libertad y la soberanía de Nuestra América.
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