Sánchez hizo un llamamiento a la responsabilidad y solicitó respetar el Derecho Internacional, al tiempo que subrayó que el Gobierno realiza «un seguimiento exhaustivo de los acontecimientos».
Mucho más vertical acerca de la situación en el país sudamericano fueron el grupo Sumar y el partido Podemos, y en particular la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, quien condenó sin cortapisas la «agresión imperialista» de EEUU, un criterio al cual se suscribieron los ministros de Sanidad, Mónica García, de Cultura, Ernest Urtasun, y de Juventud e Infancia, Sira Rego.
También, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, se manifestó en duros términos y demandó al Gobierno de España a romper las relaciones diplomáticas con Washington y a salir de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) «antes de que sea tarde».
Los principales sindicatos españoles, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), fustigaron los bombardeos y el presunto secuestro del presidente Maduro, al tiempo que descalificaron «el uso unilateral de la fuerza militar contra un Estado soberano supone una grave vulneración del derecho internacional y de los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas».
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