“Viola el derecho internacional y el nacional porque actuó sin aval del Congreso de Estados unidos”, remarca el prestigioso luchador por los derechos humanos en X, y recalca: “Un grupo de empresarios ricos buscando petróleo…”

Por su parte, la célebre intelectual argentina Stella Calloni opina que el cobarde, ilegal y genocida bombardeo del ejército de Estados Unidos “no sólo provocará una conmoción mundial, sino que será el principio del fin del propio mandatario estadounidense”.
El mundo tiene que saber que esto es terrorismo de alta tecnología, al que hay que responder y sobre todo en América Latina, donde la resistencia de los pueblos debe pasar a la ofensiva, y a advertir que el proyecto geoestratégico de recolonizar América latina para controlar todos sus recursos, según el objetivo de la Nueva Doctrina de Seguridad estadounidense, exhortó Calloni.

El politólogo argentino Atilio Borón advierte que el ataque a Venezuela marca la descomposición final del orden mundial, como el colapso de la diplomacia y las reglas de posguerra, asegurando que la acción instaura la «ley del más fuerte» como norma global, con graves riesgos geopolíticos.
“Es inadmisible, no se puede normalizar una situación como esta”, señaló el académico, advirtiendo sobre las peligrosas repercusiones geopolíticas de validar una acción de este tipo.
Para Borón, el peligro no se circunscribe solo a Sudamérica. Al romper el derecho internacional, Estados Unidos podría estar habilitando tácitamente a otras potencias a resolver sus disputas territoriales por la fuerza.
Alerta al mismo tiempo que la operación podría ser “el primer acto de una guerra civil muy preocupante”, con el riesgo de incendiar el “patio trasero” de Washington y extender la violencia hacia Colombia.
Este acontecimiento muestra que los organismos multilaterales, como Naciones Unidas, han colapsado y carecen de capacidad para frenar a la potencia norteamericana, tal como falló previamente en Gaza o Ucrania.
El comentarista político Jorge Elbaum escribió para Página12 que la agresión y el rapto de Maduro y su esposa inauguran un nuevo capítulo en la historia de susceptibilidad y aversión de gran parte de la sociedad civil de América Latina y el Caribe respecto de Washington.
Lo que Donald Trump postula como una acción militar exitosa, lejos de incrementar su pretendido halo imperial, acrecentará la desconfianza de sus socios occidentales en la capacidad de la Casa Blanca para gestionar la seguridad global, agrega Elbaum.
Y sugiere que la acción militar supone una declaración de guerra sin eufemismos y clausura el estatus de la región como zona de paz. Es probable que la Caja de Pandora de la violencia empiece a exhibir sus fantasmas armados, quebrando los acuerdos de pacificación alcanzados durante la última década en Colombia, concluye el articulista.
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