Antes de partir hacia Arabia Saudita, sede del torneo, el plantel vietnamita recibió una serie de malas noticias sobre su plantilla, pues el delantero Nguyen Thanh Nhan y el portero Nguyen Tan sufrieron lesiones y no podrán participar en la lid más importante de su categoría, hizo notar en un comentario del diario Hanoi Moi.
Según la publicación, la baja de Nguyen Tan no causa mucha molestia, ya que juega principalmente como suplente, pero la de Thanh Nhan supone una pérdida significativa para el ataque, pues, aunque no siempre alineó como titular, es considerado un activo estratégico para el seleccionado.
Su velocidad, su movimiento sin balón y su agudeza frente a la portería lo convierten en una opción clave en ataque, remarcó.
Thanh Nhan, comentó al diario un asistente técnico, es el tipo de jugador que encaja perfectamente con el estilo de juego rápido y de transición de la selección sub-23, por lo que su ausencia obliga al cuerpo técnico a replantear por completo sus estrategias de ataque.
Por otra parte, el torneo, que comenzará el próximo martes en Arabia Saudita, presenta importantes desafíos debido a su clima severo y las prolongadas olas de calor, así como a lo difícil del Grupo A, en el cual el elenco vietnamita se las verá con el anfitrión, Jordania y Kirguistán.
Vietnam debutará el 6 de enero contra Jordania, un equipo bien organizado, con una excelente condición física, gran disciplina táctica y una impresionante preparación, tras empatar con Japón, vencer a Siria y mantenerse invicto contra Emiratos Árabes Unidos en 2025.
Sin embargo, señaló el diario, la selección vietnamita no llega al torneo con las manos vacías. Un largo período de preparación, desde el Campeonato del Sudeste Asiático y el amistoso internacional Panda Cup en China hasta los 33 Juegos del Sudeste Asiático (SEA Games) ayudó al equipo a acumular una valiosa experiencia.
Los empates contra Uzbekistán y Corea del Sur, y las victorias contra China, demuestran claramente su mayor espíritu competitivo, mientras la medalla de oro en los SEA Games 33 se considera un gran impulso mental para el entrenador Kim Sang Sik y su equipo.
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