“Nos reunimos acá para repudiar este deleznable acto. Una vez más, el imperialismo norteamericano pone sus garras sobre un pueblo: Hoy es Venezuela y su riqueza, el petróleo”, denunció la concejala por el Partido Comunista Alicia Zúñiga.
Advirtió Zúñiga que después de Venezuela van a seguir otros países y por eso hacen un llamado a un compromiso más profundo de Chile y de otros gobiernos Latinoamericanos a romper relaciones con Estados Unidos.
Según un reporte publicado hoy en el diario digital chileno Clarín, decenas de porteños se auto convocaron este fin de semana en la plaza Aníbal Pinto y posteriormente marcharon por esa urbe para condenar la agresión al país sudamericano y el secuestro de su presidente, Nicolás Maduro.
Estas acciones constituyen una grave vulneración a los principios del derecho internacional establecido en la Carta de la ONU, en particular el respeto a la autodeterminación de los pueblos y a la soberanía, la prohibición del uso de la fuerza y la no injerencia en los asuntos internos.
Así lo expresó Gladys Barrios a nombre de la Coordinadora Nacional de Agrupaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos de Chile.
Recordó Barrios que la historia de su país, marcada por el golpe de Estado de 1973, la intervención extranjera y posterior dictadura civil y militar, permite afirmar que estas injerencias suelen derivar en la ruptura del orden democrático y en la comisión de graves violaciones a los derechos humanos.
Sabemos por experiencia propia que los golpes de Estado han significado detenciones, torturas, ejecuciones y desapariciones forzadas, crímenes que constituyen delitos de lesa humanidad y dejan consecuencias irreparables en las personas, las familias y la sociedad en su conjunto.
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