Las tareas de salvamento prosiguen este domingo, ya que además de las víctimas fatales, los rescatistas extrajeron con vida de las aguas 13 pasajeros, pero otros 14 siguen perdidos, según el recuento oficial de las autoridades del estado de Yobe, escenario de la tragedia.
Las pesquisas iniciales aún no determinan las causas de la zozobra de la nave, pero es más que probable que se deba a que transportaba más personas y mercancías de su capacidad máxima, una práctica habitual de los patrones para maximizar las ganancias.
Más temprano, fuentes autorizadas informaron de un ataque de desconocidos armados, este sábado, contra un mercado en el oeste de este país, que costó la vida a 30 civiles, la mayoría mujeres.
La hecatombe ocurrió sobre las 16:30, hora local, en un mercado al aire libre en la localidad de Daji, estado de Níger, precisa el parte del portavoz policial de la zona, quien describió a los autores como bandidos, término empleado por el gobierno central para identificar a grupos armados sin filiación política que proliferan en el norte y ahora el oeste nigeriano.
Esas bandas centran sus acciones en los saqueos de aldeas indefensas y los secuestros de personas por cuyo rescate exigen sumas de dinero.
Junto a las tropelías de los forajidos, el gobierno central nigeriano tiene que lidiar con la insurgencia de grupos islamistas que tienen sus cuarteles generales en el noreste del país, el principal de ellos Boko Haram, leal a la red Al Qaeda asentado en el estado de Borno.
rgh/msl













