Según esas fuentes y el portal digital Africa News, mientras varios heridos son atendidos en hospitales, y otros civiles permanecen secuestrados por supuestos bandidos, las víctimas mortales fueron sepultadas en un funeral masivo.
De acuerdo con testigos de esos hechos, hombres armados irrumpieron de forma intempestiva en el centro comercial Kasuwan Daji, del estado de Níger, abrieron fuego contra residentes, secuestraron personas y robaron alimentos.
Tras la tragedia, el domingo último el presidente nigeriano, Bola Ahmed Tinubu a través de un comunicado ordenó al Ejército, la Policía y el resto de las agencias de seguridad que capturen a los responsables de la letal embestida, y liberen a los rehenes.
El gobernante indicó en el documento que los terroristas han puesto a prueba la determinación del país y su pueblo con sus acciones criminales y deben ser enfrentados.
Al calor de un creciente clima de violencia, las fuerzas de seguridad de Nigeria realizan operativos en ciudades del norte y centro del país para aniquilar a supuestos bandidos y grupos radicales, como Boko Haram.
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