El gobernador de la entidad, Kazuo Ueda, cree probable un alza de los salarios y los precios de forma paralela y moderada, por eso defendió ajustar el grado de apoyo monetario para ayudar a la economía a lograr un crecimiento sostenido.
El funcionario vio como una buena señal que la economía japonesa experimentara una moderada recuperación en 2025, pese a las tensiones y dificultades para montones de empresas producidas por el aumento de los aranceles estadounidenses.
Con un incremento de 25 puntos básicos, a mediados de diciembre, el BoJ elevó la tasa de interés a alrededor del 0,75 por ciento, su mayor nivel desde hace tres décadas.
La directiva de la institución decidió por unanimidad este giro en la política monetaria tras años de tipos ultrabajos y en busca de contener presiones inflacionarias y estabilizar la economía.
En enero de 2025, la entidad financiera incrementó los tipos de interés de referencia a corto plazo hasta el 0,5 por ciento, el nivel más alto en 17 años.
Desde 2024, en un intento de normalizar la economía de esta nación asiática, el BoJ dio pasos hacia la retirada gradual de una década de estímulos masivos, pues Japón mantuvo tipos de interés demasiado bajos durante unos 30 años, en medio de una deflación persistente.
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