Según divulgó la congresista, 634 legisladores se adhirieron en poco más de 24 horas al pronunciamiento, que condena los bombardeos perpetrados en contra del territorio bolivariano y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores.
El texto calificó el ataque perpetrado contra territorio venezolano como una violación a los mecanismos internacionales que, al ser de cumplimiento obligatorio para todos los Estados sin excepción, no admiten justificación alguna dentro de las reglas establecidas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
En el documento se exige además al gobierno de Estados Unidos cesar de inmediato toda acción armada contra Venezuela, respetar plenamente su soberanía, liberar a los secuestrados y actuar estrictamente dentro del marco del Derecho Internacional y los principios fundacionales de las Naciones Unidas.
Patentizó asimismo el respaldo de todos los firmantes a la posición de los Gobiernos de Colombia, Chile, Brasil, México y Cuba, que rechazaron de manera enfática la agresión contra la soberanía de Venezuela y América Latina.
“Advertimos que esta agresión no solo pone en riesgo a Venezuela, sino que amenaza de manera directa la paz y la estabilidad de toda América Latina y el Caribe, región declarada Zona de Paz en el 2014 y que rechaza el uso de la fuerza como mecanismo de imposición política”, añadió la declaración.
Insistió el pronunciamiento que los conflictos internos deben ser resueltos exclusivamente por los propios pueblos, mediante el diálogo, la participación democrática y la soberanía, principio esencial del sistema de las Naciones Unidas y pilar del orden internacional.
Los países latinoamericanos, remarcó, estamos unidos por profundos lazos históricos, culturales y políticos, forjados en los ideales de libertad, independencia y dignidad de nuestros pueblos.
Pidieron además que el legado de los libertadores que concibieron el espíritu de la Gran Colombia y la integración latinoamericana prevalezcan sobre la lógica de la guerra, el colonialismo y la imposición por la fuerza.
“Hacemos un llamado urgente a los gobiernos del mundo, a los organismos multilaterales y a los pueblos de América Latina, el Caribe y el Mundo a pronunciarse con firmeza para activar los mecanismos diplomáticos y jurídicos internacionales y a defender el Derecho Internacional como única vía para preservar la paz”, reza el texto.
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