Convocados por las Centrales de Trabajadores de Argentina, CTA-A y CTA-T, referentes de esas agrupaciones, incluidos diputados nacionales de varios partidos de la oposición, brindaron una masiva conferencia de prensa en la sede de la primera donde expresaron profunda preocupación ante los graves hechos acontecidos en Venezuela.
A su vez, convocaron a sus miembros a una protesta frente a la embajada norteamericana en Buenos Aires.
Entre otros oradores estuvieron el Premio Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel; Tati Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora; Hugo Yasky, diputado nacional y secretario general de la CTA-T, y Hugo Godoy, máximo dirigente de la anfitriona CTA-A.
Igualmente, los referentes rechazaron la postura del gobierno argentino de Javier Milei que, en lugar de defender la paz, la soberanía y los principios del derecho internacional, celebró y avaló la invasión criminal.
“Esta complicidad, alineada con la diplomacia de los Estados Unidos, resulta inaceptable y avergüenza a la Argentina frente a los pueblos hermanos de Latinoamérica”, recalcaron.
En una declaración conjunta, exigen el retiro inmediato e incondicional de todas las fuerzas armadas de Estados Unidos del Caribe y la liberación inmediata y segura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores.
También demandan el cese inmediato de todas las amenazas contra los gobiernos de México, Colombia, Cuba, Brasil, Venezuela y Nicaragua, naciones que defienden con dignidad su soberanía.
E instaron a los organismos internacionales competentes a que actúen de forma inmediata, exijan la liberación de Nicolás Maduro y llamen de manera contundente a Estados Unidos a reconsiderar sus acciones criminales, al tiempo que responsabilizaron a Washington por la integralidad del presidente venezolano y su compañera.
Ese ataque “representa una violación flagrante de los artículos 1 y 2 de la Carta Orgánica las Naciones Unidas, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica entre los Estados y la prohibición expresa del uso de la fuerza”, enfatiza su declaración.
Los firmantes de la declaración señalan que el propio mandatario Donald Trump reveló cuál es el objetivo real de la intervención; no es restaurar la democracia, sino “enviar a que las grandes empresas petroleras de Estados Unidos operen en Venezuela”. Este planteamiento “desenmascara el propósito real del ataque”.
La agresión “pone en jaque la paz y la estabilidad regionales y significa el retorno a la nefasta época de la Doctrina Monroe, donde cualquier país de nuestra América podría convertirse en la próxima víctima del intervencionismo militar estadounidense, destinado a imponer gobiernos títeres al servicio de sus intereses”.
“América Latina y el Caribe se han constituido en una Zona de Paz. Por lo tanto, un ataque contra Venezuela es un ataque contra todo el continente”, sostiene el centenar de organizaciones argentinas cuyos referentes se reunieron en la sede de la CTA-A.
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