En un comunicado de la organización política, se rechaza además el secuestro en la madrugada del 3 de enero del presidente constitucional de la nación suramericana, Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, lo que viola la soberanía de un país hermano y normas del derecho internacional y principios consignados en la Carta de las Naciones Unidas.
“Este ataque artero del imperialismo yanqui forma parte de las políticas contenidas en la actual Estrategia de Seguridad Nacional de Los Estados Unidos, en la cual de manera
descarada anuncian el «supuesto» derecho que tienen de apropiarse de los recursos naturales y posiciones estratégicas de cualquier país”, indica el mensaje.
La acción, agrega, pisotea el derecho internacional, haciendo uso de la fuerza, de métodos extralegales y de distintas formas de piratería propias del siglo XVI.
A juicio del Partido del Pueblo, el ataque entraña la restauración de la doctrina Monroe y expresa de manera inequívoca la profunda crisis multifacética y existencial que padece imperio yanqui, y a ello obedece su conducta agresiva, cínica y violenta.
La más reciente agresión, añade el documento, revela que el imperialismo yanqui no se someterá como no lo ha hecho hasta ahora a ninguna regla, ni derecho internacional y tampoco respetará la autodeterminación de los pueblos, ni su soberanía cuando considere que sus intereses están en juego y hará lo que sea para mantener su dominio.
En ese sentido, la agrupación rechaza la intentona del imperialismo norteamericano de querer torcer el curso de la historia, pretendiendo apoderarse cínicamente de las riquezas naturales del pueblo venezolano, e imponer un gobierno títere, afecto a sus intereses.
De otra parte, el Partido del Pueblo llamó a todos los panameños y de manera especial a las fuerzas democráticas y patrióticas a tomar conciencia de que nuestra patria como cintura de América, también está dentro del alcance estratégico de los intereses imperiales del gobierno de Donald Trump.
Además exigió respeto a la autodeterminación y soberanía de la República Bolivariana de Venezuela y de todas las naciones de la región sobre la cual pesan amenazas.
Ante tal compleja situación, consideró además que el camino es la solidaridad internacional, la organización popular y la unidad del pueblo, sobre todo los trabajadores, en defensa de sus intereses nacionales y de los demás pueblos hermanos.
En la jornada, tras ser extraído por la fuerza por el Gobierno de Estados Unidos durante un ataque a Venezuela, Maduro ratificó que sigue siendo el presidente del país suramericano y no es culpable de los cargos federales de narcotráfico y posesión de armas que se le imputan en una corte de Nueva York.
Maduro y su compañera de vida fueron secuestrados en lo que el mandatario Donald Trump describió como un «ataque a gran escala contra Venezuela y su líder» después de una campaña sin precedentes de presión en los últimos meses sobre la nación sudamericana.
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