Sostuvo que la posición de su país frente a cualquier forma de intervención es firme, clara e histórica y, ante la agresión norteamericana a Venezuela, el secuestro de su mandatario Nicolás Maduro y la pérdida de vidas humanas, México reafirma “un principio que no es nuevo y que no admite ambigüedades”. “Rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países. La historia de América Latina es clara y contundente: la intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar ni estabilidad duradera”, dijo al dar lectura a un posicionamiento.
Durante su habitual conferencia de prensa, la jefa del Ejecutivo subrayó que solo los pueblos pueden construir su propio futuro, decidir su camino, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y definir libremente su forma de gobierno.
Recalcó que este no es solo un principio nacional, pues la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional establecen de manera inequívoca el respeto a la soberanía de los estados, a su integridad territorial y al derecho de los pueblos a la libre determinación.
“México sostiene con convicción que América no pertenece a una doctrina ni a una potencia. El continente americano pertenece a los pueblos de cada uno de los países que lo conforman”, afirmó en alusión a la Doctrina Monroe, concebida por Washington para imponer sus intereses en el área.
A su juicio, la acción unilateral y la invasión no pueden ser la base de las relaciones internacionales del siglo XXI, y la competencia económica global no se establece con el uso de la fuerza para someter a otros, sino con cooperación para el desarrollo, inversión productiva, innovación y bienestar.
Consideró que el continente puede y debe avanzar hacia una nueva visión basada en la cooperación y no en la intervención, lo cual implica el respeto a la soberanía de los pueblos y la inversión productiva orientada al desarrollo en ámbitos como infraestructura y tecnología.
En tercero lugar, mencionó una integración económica regional basada en cadenas productivas compartidas, comercio justo y beneficio para todos los países que “nos permita ser autosuficientes como región a la par de competir con el crecimiento” de otras.
La gobernante señaló, además, el bienestar social como eje central del desarrollo y el diálogo permanente entre iguales, pues “la estabilidad del hemisferio se construye con entendimiento, cooperación y respeto mutuo”.
Estados Unidos dirigió el sábado ataques a diferentes puntos de Venezuela en una operación durante la cual secuestró al presidente Nicolás Maduro y lo llevó a territorio estadounidense para juzgarlo en sus tribunales por supuestos cargos de narcoterrorismo.
Pocas horas después, Sheinbaum compartió en redes sociales el comunicado emitido por la Cancillería de México, en el cual su administración condenó y rechazó enérgicamente las acciones militares ejecutadas por Washington.
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