En un mitin en la embajada de la isla en el istmo, encabezado por el jefe de la legación diplomática, Orestes Pérez, entonaron el himno nacional y se guardó un minuto de silencio en memoria de los compatriotas que ofrecieron la vida en cumplimiento del deber sagrado solidario e internacionalista.
Pérez afirmó que en un momento muy duro y complejo, con la Patria en días de luto, el mejor homenaje a los compañeros caídos en defensa de la soberanía de un pueblo hermano es el cumplimiento de las tareas de la diplomacia revolucionaria.
También rechazó la agresión militar ordenada por el presidente Donald Trump contra un país soberano en violación flagrante de normas internacionales y la misma carta de Naciones Unidas.
Nuestros connacionales, como lo hará el pueblo cubano de ser necesario, ofrecieron sus vidas decididos a defender la Revolución ante un Trump que se ha erigido en el emperador del mundo y lanza ahora nuevas amenazas contra Cuba, Colombia, México y Groenlandia, precisó.
Nos esperan días o meses decisivos en lo que podría estar en juego la independencia de Cuba y la región, pero cualquier nueva incursión injerencista nos encontrará en la primera trinchera de combate, la que le corresponde a cada uno de nuestros representantes de la política exterior.
El gobierno de Cuba declaró dos días de duelo, desde las 06:00 hora local del 5 de enero hasta las 12:00 del día 6 de enero de 2026, para rendir tributo a quienes “cumplieron dignamente con su deber y cayeron, tras férrea resistencia, en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos a las instalaciones”.
Los combatientes cubanos, quienes cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, a solicitud de órganos homólogos de ese país, “supieron poner en alto, con su actuación heroica, el sentir solidario de millones de compatriotas” expresa la declaración.
jha/ga













