«Dos civiles murieron como resultado de los ataques terroristas con el uso de drones por parte de las Fuerzas Armadas de Ucrania», escribió este martes Gladkov en su canal de Telegram, y expresó sus condolencias a familiares y amigos de los fallecidos.
Previamente el Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia comunicó que en la última jornada 129 vehículos aéreos no tripulados de ataque ucranianos fueron derribados en una veintena de regiones de la parte europea de este país.
Según el ente castrense, 29 drones fueron abatidos sobre Briansk; 15 en Bélgorod; 13 en Yaroslavl; 10 en Nóvgorod; nueve en Smolensk; siete en Kursk; igual número en Penza; seis en Tver, y seis en Baskortostán; cinco en Astracán, igual cifra en Rostov; cuatro en Kaluga y dos en Oriol; y uno en las regiones de Leningrado, Vorónezh, Kostromá, Crimea, Tula, Tartaristán, Tambov y Riazán.
Por su parte, la agencia nacional del transporte aéreo, Rosaviatsia, informó del cierre provisional de los aeropuertos de Samara, Uliánovsk, Yaroslavl, San Petersburgo (Púlkovo), Kazán, Nizhnekamsk, Ufá, Oremburgo, Volgogrado, Kaluga y Penza durante la jornada, por motivos de seguridad.
Rusia desarrolla desde el 24 de febrero de 2022 una operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos, según el presidente Vladímir Putin, son proteger a la población de «un genocidio por parte del régimen de Kiev» y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte hacia el este.
Desde entonces, las regiones rusas limítrofes con Ucrania, como Bélgorod, Briansk, Kursk y Vorónezh, denuncian regularmente impactos de proyectiles, incursiones de drones y otros ataques desde mas allá de la frontera, que obligan a la población a buscar refugio en otros lugares.
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