Las precarias condiciones de vida en las que se encuentran estas personas que huyeron de la violencia en el este de la RDC son la razón fundamental de los fallecimientos, de acuerdo con el presidente del comité ejecutivo de la organización, Ahadi Bya Masu, citado por Radio Okapi.
La falta de alojamiento adecuado, de atención médica y la ausencia de asistencia humanitaria estructurada son algunas de las situaciones experimentadas por quienes se vieron impulsados a cruzar la frontera, apuntó.
Añadió que se han dado casos de ataques a los campamentos por personas armadas con flechas y armas blancas, de ahí que llamó la atención del Gobierno de RDC y los socios internacionales para brindar una asistencia digna y sostenible a estas poblaciones.
Las precarias condiciones de vida de miles de refugiados que se encontraban en los campos de Rumonge y Gatumba, en Burundi, motivaron su reubicación en Ruhigi, a unos 60 kilómetros al norte de Buyumbura.
Igualmente fueron asignados 3,5 millones de dólares del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF) de Naciones Unidas para reforzar las iniciativas de respuesta urgente, destinados a estabilizar las condiciones en los centros de recepción, reducir el hacinamiento y apoyar las reubicaciones.
Se calcula que desde el 2 de diciembre unas 500 mil personas fueron desplazadas en la provincia de Kivu Sur debido a los combates entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes apoyados por Ruanda, de los cuales alrededor de 85 mil huyeron hacia Burundi.
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