El Centro Palestino para las Personas Desaparecidas y Desaparecidas por la Fuerza señaló en un comunicado que miles de familias viven en el limbo, sin respuestas sobre sus seres queridos casi tres meses después del inicio de la tregua en el territorio.
La institución criticó “el fracaso de la comunidad internacional para asumir la responsabilidad de poner fin a esta tragedia”.
Al respecto, estimó que esa inacción no se justifica por incapacidad técnica, sino que refleja la ausencia de voluntad política y de responsabilidad, y de sumisión a la voluntad de Israel.
Casi a diario recibimos reportes de familias que buscan a sus hijos, esposos y padres, muchos de los cuales se sabe que están bajo los escombros de sus casas destruidas, subrayó.
Destacó que la continuidad de esta situación constituye una tortura psicológica colectiva para la población de la Franja y una flagrante violación a su derecho al conocimiento, a la dignidad y a la justicia.
Por su parte, Mahmoud Basal, portavoz de la Defensa Civil en la Franja, confirmó que la crisis de recuperación de los cuerpos es uno de los problemas humanitarios más complejo en el enclave costero.
En declaraciones a la agencia de noticias Shihab, Basal reclamó la entrada de combustible y maquinaria pesada para remover los escombros.
“Si la situación continúa como está, necesitaremos muchos años para recuperar a los mártires, ya que el trabajo avanza muy lentamente”, advirtió.
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