Un llamado conjunto, lanzado la víspera durante una demostración masiva efectuada en esta capital, señala la importancia de extender las protestas contra el ataque imperialista norteamericano a la nación bolivariana, violatorio del derecho internacional, y anunció una gran marcha nacional para el próximo sábado 10 de enero.
A pesar de la intensa lluvia, miles de manifestantes se congregaron hasta altas horas de la noche del lunes último en la Plaza Barberini, ubicada en el corazón de Roma, muy próxima a la sede de la embajada estadounidense, que se mantiene fuertemente protegida por fuerzas de seguridad.

“Condenamos firmemente la extensión de la guerra como herramienta de resolución de conflictos entre Estados y la enésima y gravísima escalada bélica producida por el ataque militar del gobierno Trump contra la República de Venezuela y el secuestro de su presidente”, reafirmaron en una proclama leída durante la concentración.
La convocatoria a esta movilización fue lanzada por partidos y movimientos políticos nacionales, entre ellos Poder al Pueblo, la Red de los Comunistas, Refundación Comunista, Patria Socialista, la Red Italiana por la Paz y el Desarme, la Asociación Nacional de Partisanos de Italia (ANPI) y la organización social ARCI, entre otras.

También se sumaron integrantes de la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba (Anaic), de la Unión Sindical de Base (USB), de la Confederación General de Trabajadores de Italia (CGIL), de la Unión de Mujeres de Italia (UDI), además de militantes de grupos estudiantiles como Cambiare Rotta y Oposición Estudiantil Alternativa (OSA).
Las calles del centro de esta ciudad se inundaron de banderas venezolanas y de las diferentes organizaciones, pancartas exigiendo el fin de las acciones de Estados Unidos contra esa nación, así como el freno a las pretensiones imperiales del presidente norteamericano Donald Trump, que amenazan la paz mundial.
“Basta de decir que Trump está loco: es un plan lúcido y aterrador que intenta borrar siglos de luchas para limitar el poder de los poderosos. Quieren volver a la época de las monarquías absolutas. Hay una guerra a las puertas, que ya ha entrado en nuestras casas”, señaló un mensaje leído durante la protesta.
El secretario general de la CGIL, Maurizio Landini, expresó durante ese acto que “estamos ante una situación no sólo dramática sino sin precedentes, que pone en tela de juicio el derecho internacional, la libertad y los derechos de las personas, así como el concepto mismo de democracia como herramienta para decidir y organizar la propia vida”.
De forma paralela, en la ciudad de Nápoles se desarrolló una marcha organizada por el partido Poder al Pueblo, la Red de los Comunistas y la USB y otras agrupaciones la cual recorrió el Paseo Marítimo de esa localidad, capital de la sureña región de Campania, en la que los participantes expresaron su solidaridad con el pueblo venezolano.
La protesta se realizó para “mostrar todo nuestro apoyo a la Venezuela bolivariana, a la liberación del presidente Maduro, y en rechazo al terrorismo de las Barras y las Estrellas” de Estados Unidos, según expresaron sus organizadores en la convocatoria a esa demostración.
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