La Cancillería rusa señaló que el 5 de enero la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, prestó juramento y asumió el cargo de presidenta interina con base en una decisión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo del país suramericano.
Este paso demuestra la determinación del Gobierno bolivariano de garantizar la unidad y preservar la estructura vertical de poder establecida de conformidad con la legislación nacional, mitigar los riesgos de una crisis constitucional y crear las condiciones necesarias para el desarrollo pacífico y estable frente a las flagrantes amenazas neocoloniales y la agresión armada externa.
La nota igualmente apunta que Rusia acoge con satisfacción los esfuerzos de las autoridades oficiales de este país para proteger la soberanía estatal y los intereses nacionales.
Igualmente agrega que Moscú está dispuesto a «continuar brindando el apoyo necesario a la amiga Venezuela».
«Abogamos constantemente por la distensión de la situación actual y la resolución de los problemas existentes mediante el diálogo constructivo y el respeto a las normas jurídicas internacionales, principalmente la Carta de las Naciones Unidas”, dice el comunicado.
América Latina y el Caribe deben seguir siendo una zona de paz y debe garantizarse el desarrollo soberano de los países de la región», puntualizó el ente, y subrayó que a Venezuela se le debe garantizar el derecho a determinar su propio destino sin ninguna interferencia externa destructiva.
«Deseamos éxitos a la presidenta encargada Delcy Rodríguez en la solución de los problemas que enfrenta la República Bolivariana», declaró la Cancillería rusa.
En la madrugada del 3 de enero, Estados Unidos lanzó un ataque a gran escala sobre instalaciones clave en Venezuela para secuestrar al presidente, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, que fueron trasladados a la ciudad de Nueva York e imputados dos días después por narcotráfico y otros delitos. Ambos se declararon inocentes.
Tras la captura de Maduro, el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que Washington administrará Venezuela hasta que se pueda llevar a cabo una transición segura y sensata, así como no descartó «desplegar tropas» en suelo venezolano si lo considera necesario.
El ataque estadounidense a Venezuela, ampliamente condenado por la comunidad internacional, dejó al menos 80 muertos, entre militares y civiles, según el diario The New York Times que cita a un alto funcionario venezolano. La cifra incluye a 32 cubanos que murieron defendiendo a Maduro.
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