Tal decisión responde a una solicitud presentada después que Bolsonaro sufriera una caída el martes mientras dormía en su celda en la Superintendencia de la Policía Federal (PF).
Según el informe médico, el exmandatario reportó una caída de la cama, traumatismo craneoencefálico leve y contusiones en brazos y pies.
El examen preliminar reveló que estaba consciente y orientado, pero con una lesión superficial en el rostro y un pie, además de antecedentes recientes de cirugías y consumo de medicamentos.
La defensa presentó una solicitud del doctor Brasil Ramos, quien indicó la necesidad de una tomografía craneal, una resonancia magnética y un electroencefalograma.
Ramos enfatizó que los exámenes deben realizarse en un entorno hospitalario especializado para evaluar el riesgo neurológico y prevenir complicaciones.
En su decisión, De Moraes determinó que el transporte y la seguridad del exgobernante se realizaran discretamente por la PF, con desembarque en los garajes del hospital y acompañamiento durante los exámenes y su regreso a la custodia.
También el magistrado ordenó a la fuerza del orden público coordinar previamente los términos de los exámenes con la dirección del centro sanitario.
Bolsonaro cumple una condena de 27 años y tres meses de prisión, en régimen cerrado, por delitos contra la democracia tras las elecciones de 2022.
El laudo de De Moraes refuerza el cumplimiento de las medidas médicas ya determinadas por el STF, garantizando la atención continua a las personas detenidas, sin comprometer la seguridad del régimen penitenciario.
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