Estos encuentros tienen como propósito elaborar estrategias que prioricen de manera más efectiva tareas esenciales como la defensa de la Patria, la estabilidad del Sistema Electroenergético Nacional, la producción de alimentos, incluido el programa cañero-azucarero, y la calidad de los servicios a la población.
Acompañado por el secretario de Organización del PCC, Roberto Morales, el mandatario convocó a no dejar caer el espíritu del XI Pleno y llamó a cuadros del Partido y del Gobierno a salir de estos plenos con planes realistas, plazos definidos, responsables asignados y compromiso de rendir cuentas con transparencia.
Subrayó que el país está urgido de transformaciones que comienzan con cambios en la mentalidad, las formas y los métodos de trabajo, y definió como escenarios más urgentes e importantes los barrios, los consejos populares y los municipios.
En ese sentido, enfatizó que hay que estar constantemente con el pueblo, “que es la esencia y el sentido de nuestro trabajo”, y exhortó a los militantes a asumir responsabilidad por las cosas que no funcionan en su entorno, preguntándose qué están haciendo para cambiar esos problemas.
Afirmó que el éxito de estos plenos dependerá de la conducta diaria de cada militante y de cada cuadro.
Los plenos reafirmaron que cada reto y adversidad solo podrá superarse con la participación y entrega de todos los cubanos, y destacaron la importancia de las organizaciones de base y de la militancia en los tiempos actuales, según reportó la organización política en su sitio web.
Estas orientaciones fueron ratificadas en el XI Pleno del Comité Central, que decidió posponer la celebración del noveno Congreso del Partido para concentrar todos los esfuerzos en las prioridades nacionales, en un contexto marcado por el recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos y por insuficiencias internas, elementos que constituyen el centro del trabajo político e ideológico del país.
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