Groenlandia no puede tomarse, no está en venta, subrayó el funcionario en el canal público France 2, en un escenario de escalada de la retórica de Trump en torno al apoderamiento de la enorme isla, que guarda debajo del hielo cuantiosos recursos, desde petróleo y gas hasta oro, uranio y las famosas tierras raras.
El jefe de la Casa Blanca reiteró el fin de semana el objetivo de controlar Groenlandia como una cuestión de seguridad nacional, alegando que Dinamarca no «puede ocuparse».
De acuerdo con Haddad, los europeos deben revelarse en un mundo de potencias, en aras de poder escribir su propio destino.
Por su parte, el canciller Jean-Noël Barrot manifestó en la cadena France Inter que frente a los propósitos de Trump sobre Groenlandia los europeos se preparan para lidiar con las intimidaciones de Washington.
Según Barrot, en una conversación ayer con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, este descartó la tesis de una intervención en el territorio danés, donde ya el país norteño cuenta con una base militar.
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