La disminución de las lesiones resultantes del fin de los bombardeos masivos israelíes contra el territorio, tras el alto el fuego, se vio acompañada de un aumento significativo de las enfermedades, explicó Muhammad Abu Salmiya, director del Complejo Al-Shifa, en declaraciones a la televisora Al Jazeera.
El galeno señaló que eso se debe a la propagación de un virus de influenza que afectó, en especial, a niños menores de un año, ancianos y embarazadas, lo cual causó una presión sin precedentes en los departamentos de emergencia.
Señaló que en la actualidad los hospitales operan a más del 150 por ciento de sus capacidades, pese a la “falta casi total de medicamentos e insumos médicos”.
Al respecto, reveló que carecen de más del 55 por ciento de los medicamentos esenciales y el 70 por ciento de los suministros.
Varias especialidades médicas sufren un desabastecimiento total, una situación que altera la prestación de la atención necesaria incluso para casos de emergencia, apuntó.
Como ejemplo citó la escasez de los medicamentos para atender a los pacientes con cáncer o que necesitan diálisis.
Decenas de miles de cirugías ortopédicas, torácicas y vasculares que estaban programadas fueron paralizadas porque Israel impide el ingreso a la Franja de los insumos necesarios, subrayó.
Respecto a los traslados médicos, explicó que más de 20 mil pacientes completaron los trámites para viajar al exterior para recibir tratamiento, pero el vecino país no les permite salir.
Unos mil 200 de ellos fallecieron mientras esperaban por la autorización, denunció el doctor.
En ese sentido, Abu Salmiya alertó que los hospitales reportaron un aumento significativo de muertes entre pacientes con enfermedades crónicas y ancianos como resultado de las interrupciones del tratamiento y la propagación de enfermedades respiratorias tras la llegada del invierno.
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