Un comunicado suscrito por esa organización, de conjunto con la Filiera Italiana, organización que agrupa a los agricultores, las empresas agroalimentarias y las cadenas de distribución, apunta que los productores que exportan a la UE deben estar sujetos a las mismas normas impuestas a los de esta comunidad regional.
Este principio, según señalan, debe aplicarse a todos los acuerdos y a todos los productos agrícolas y agroalimentarios importados, para prohibir la entrada a esta región “de alimentos producidos con sustancias y técnicas prohibidas durante años en nuestros campos y establos”.
En tal sentido, Coldiretti y Filiera Italia subrayan en el documento que el aumento de los controles fronterizos propuesto el miércoles último por la Comisión Europea para viabilizar una firma del acuerdo la semana próxima es insuficiente.
Señalan que actualmente, los controles representan un promedio de aproximadamente el 3,0 por ciento de las mercancías entrantes, y que el incremento propuesto, los elevaría a solo unos 4,0 puntos porcentuales, “con riesgos para la salud de los consumidores y el cumplimiento de las normas de producción impuestas a agricultores europeos”.
Ambas organizaciones reiteraron la demanda de que se reconozca a Roma como la sede de la Autoridad Aduanera Europea, considerando que Italia “ostenta el récord europeo en seguridad alimentaria”.
Reiteran su llamamiento al gobierno italiano para que “implemente de inmediato controles del 100,0 por ciento sobre los alimentos procedentes del Mercosur y de zonas de alto riesgo, “a fin de garantizar la plena protección de la salud de los ciudadanos y la reciprocidad regulatoria respecto a las normas europeas”.
También exigen “un avance decisivo en materia de transparencia, empezando por el etiquetado obligatorio con una indicación clara del país de origen en todos los productos alimenticios, para que los ciudadanos puedan elegir con conocimiento de causa”, así como la abolición de la regla de origen basada en la transformación final.
Coldiretti anunció que, con el objetivo de que se escuchen sus demandas, continuará sus fuertes acciones de movilización y control en puertos, fronteras y pasos fronterizos.
El pasado 7 de enero el gobierno italiano anunció que podría dar luz verde a un convenio económico y comercial entre la UE y Mercosur, lo que viabilizaría su firma la próxima semana.
En declaraciones a medios informativos, el ministro de Agricultura italiano, Francesco Lollobrígida afirmó que “si se certifican las condiciones para garantizar el sector productivo que solicitamos, aprobaremos la firma del acuerdo”.
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