Los parisinos amanecieron con la noticia del asedio de agricultores con sus tractores a París, movilizaciones que llegaron a emblemáticos monumentos capitalinos como la Torre Eiffel y el Arco del Triunfo, aunque una parte de los manifestantes quedó a las puertas de la Ciudad de la Luz.
Según un reporte del Ministerio del Interior, en la Región Parisina se contabilizaron hasta entrada la tarde 109 tractores, 46 de ellos en la capital, y 670 manifestantes.
También este jueves, los agricultores acudieron a la sede de la Asamblea Nacional, donde su presidenta, la oficialista Yaël Braun-Pivet, fue abucheada en su intento de acercase a ellos.
Si bien el movimiento está lejos de la magnitud del que puso el año pasado en jaque al Gobierno con el bloqueo de autopistas y sitios, la preocupación del lado de las autoridades es indudable ante reclamos de menos burocracia y más ayuda y de condena al acuerdo UE-Mercosur, asumido como promotor de la competencia desleal.
La ministra de la Agricultura, Annie Genevard, consideró en X que las inquietudes y las reivindicaciones de los manifestantes son legítimas y los llamó a la calma y al diálogo.
Menos conciliadora fue la portavoz gubernamental, Maud Bregeon, quien consideró inaceptables algunas de las acciones de protesta registradas en París y en otros puntos del país.
Representantes del sector agrícola denunciaron una falta de compromiso y promesas sin cumplir, por lo que descartan abandonar los bloqueos y la movilización sin soluciones a sus demandas.
Si esta noche no hay anuncios concretos, parece imposible que nuestros agricultores salgan de aquí, afirmó José Perez, presidente en el departamento Lot y Garona de la Coordinadora Rural, sindicato que lidera las protestas de hoy.
Por su parte, el presidente del sindicato más poderoso del gremio, la Federación Nacional de Sindicatos de Agricultores de Francia (Fnsea), Arnaud Rosseau, señaló que espera “un gesto fuerte” del primer ministro Sébastien Lecornu.
La Fnsea adelantó que si se firma el acuerdo UE-Mercosur, tendrá lugar el 20 de enero una gran manifestación en Estrasburgo, ciudad sede del Parlamento Europeo.
Presionado por los agricultores, el jefe de Estado francés, Emmanuel Macron, se ha convertido en un obstáculo para la materialización del pacto de libre comercio del bloque de 27 países europeos con el que integran Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Para otorgar el respaldo de Francia al acuerdo, Macron exige medidas espejo y de salvaguardia, así como controles de la UE a las importaciones desde Sudamérica, en aras de prevenir y enfrentar la competencia desleal.
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