Según Rostec, esas municiones están diseñadas específicamente para contrarrestar mini-drones y demostraron un rendimiento superior a otras similares durante las pruebas de campo en Novorossiya, y son capaces de alcanzar aparatos a distancias de hasta 100 metros.
La nota también señala que durante el entrenamiento, los instructores de la corporación estatal Rostec demostraron a los militares el uso del nuevo cartucho antidrones y también realizaron entrenamiento sobre tácticas de tiro con varios tipos de municiones.
Después de las pruebas Rostec comunicó que “el cartucho IGLA 100 demostró los mejores resultados durante la demostración práctica, y que es capaz de penetrar una lámina de aluminio estándar a una distancia de hasta 100 metros. Además, la munición demuestra una precisión suficiente para abatir un objetivo del tamaño de un dron estándar”.
Rostec también enfatiza que los perdigones superduros del cartucho pueden dañar motores y unidades de control, cortar cables y romper componentes estructurales robustos de los drones. Los perdigones de plomo convencionales no son tan efectivos, añadió la corporación estatal.
El programa de entrenamiento incluyó conferencias teóricas y prácticas de tiro al blanco con diversos tipos de munición, desde perdigones de plomo hasta perdigones y cartuchos de 5,45 x 39. Los instructores también demostraron técnicas efectivas para disparar a blancos en movimiento.
La producción en serie de municiones IGLA 100 de 12 milímetros para el ejército comenzó en 2024. Estas municiones antidrones ya han comenzado a desplegarse en unidades rusas.
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