De cara a comicios generales de 2029, la iniciativa, debatida en el proceso de modificación del Código Electoral, apunta a fortalecer la representatividad y el voto consciente, en especial en la elección de diputados y autoridades locales.
Sectores cívicos sostienen que la supresión del voto en plancha contribuiría a disminuir el clientelismo y arrastre partidista y a promover una mayor responsabilidad individual de los aspirantes, mientras los partidos expresan reservas al considerar que el cambio podría impactar la dinámica del sistema de organizaciones políticas.
El Tribunal Electoral (TE) informó que las propuestas forman parte de un proceso de consultas con organizaciones sociales, colectivos ciudadanos y actores políticos, con el propósito de consensuar ajustes que respondan a las demandas surgidas tras los últimos comicios.
El debate continuará en las próximas semanas, en un contexto marcado por reclamos de mayor transparencia y fortalecimiento institucional de la democracia panameña.
Según la propuesta, los ciudadanos podrán votar marcando con un gancho o una cruz a los candidatos de su preferencia, sin exceder el número de curules que se eligen en su circunscripción.
Aunque se mantiene la posibilidad de respaldar a todos los aspirantes de una sola lista, la boleta no incluirá una casilla especial para el voto en plancha, lo que obliga al elector a marcar individualmente cada candidatura.
Según la sustentación del TE, el objetivo es eliminar las barreras que condicionan al votante a elegir una lista completa, aun cuando no se identifique con todos sus integrantes.
El nuevo esquema busca que el respaldo ciudadano recaiga en personas y no en estructuras partidarias, bajo el principio de que los escaños sean ocupados por quienes obtengan más votos individuales.
El magistrado presidente del TE, Narciso Arellano, aclaró que no se han realizado consultas previas a la Corte Suprema de Justicia sobre la constitucionalidad del cambio, al considerar que el debate debe darse primero.
Entre las reacciones, el expresidente del Partido Panameñista, José Isabel Blandón, advirtió que la eliminación del sistema de representación proporcional podría afectar el derecho de las minorías.
Desde Cambio Democrático, su presidenta Yanibel Ábrego recordó que una reforma similar impulsada por ese colectivo en 2014 fue declarada inconstitucional.
También advirtió sobre la posible confusión del elector y la necesidad de una amplia campaña de educación cívica.
El Frente Amplio por la Democracia (FAD) que encabeza la economista Maribel Gordón expresó reservas adicionales, al señalar que el cambio se discute en un contexto de fuerte clientelismo electoral.
Por su parte, el tradicional Partido Revolucionario Democrático (PRD) mostró una posición más abierta a la reforma, al reconocer que el sistema vigente ha permitido que candidatos con escaso respaldo individual accedan a curules por el arrastre del voto en plancha.
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