La Dirección de Salud de la provincia de Homs confirmó la muerte de tres trabajadores sanitarios del hospital, así como de su conductor, quienes fueron asesinados cuando abandonaban el centro asistencial tras concluir su jornada laboral.
El jefe de seguridad interna de la Gobernación, Marhaf Al-Naasan, explicó que el ataque ocurrió cuando varios empleados del Hospital Al-Kindi fueron interceptados por dos individuos armados al salir del recinto hospitalario.
Según precisó el alto oficial, el atentado causó la muerte de cuatro personas y dejó a un quinto trabajador herido, cuyo estado de salud fue reportado como estable.
Al-Naasan señaló que las fuerzas de seguridad respondieron de inmediato, estableciendo un cordón de seguridad en el lugar del incidente, al tiempo que iniciaron la recopilación de pruebas forenses y la toma de declaraciones a testigos. Asimismo, se desplegó un operativo de búsqueda para localizar a los responsables.
Por su parte, el Ministerio de Salud sirio expresó hoy su profunda consternación por el tiroteo contra personal médico y empleados del centro de salud, y condenó el hecho con la mayor firmeza.
En un comunicado oficial, la cartera manifestó su plena solidaridad con el personal sanitario del país, al tiempo que aseguró que el Hospital Al-Kindi continúa funcionando con normalidad.
El Ministerio informó que trabaja en estrecha coordinación con las autoridades judiciales y de seguridad para esclarecer las circunstancias del ataque y anunció una revisión inmediata de los procedimientos de seguridad en los centros de salud, con el objetivo de reforzar la protección del personal, los pacientes y los visitantes.
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