De acuerdo con el portal, la mayor parte de los afectados se concentra en el suroeste de Inglaterra, donde el servicio meteorológico británico había activado el nivel rojo de alerta en el condado del extremo suroeste de Inglaterra Cornualles ante la llegada del temporal.
Especialistas en gestión de emergencias locales advierten que estos fenómenos extremos, cada vez más frecuentes e intensos, exponen la vulnerabilidad de las infraestructuras energéticas ante el cambio climático y señalan que la recurrencia de tormentas severas obliga a replantear los sistemas de prevención y respuesta, especialmente en regiones costeras históricamente expuestas.
La situación refleja los desafíos que enfrentan las redes eléctricas en Europa ante patrones climáticos cada vez más impredecibles y destructivos, requiriendo mayores inversiones en resiliencia.
Por su parte, las autoridades del reino trabajan para restablecer el servicio, mientras evalúan los daños causados por el viento y las inundaciones en una de las regiones más golpeadas por el invierno boreal.
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