El Ministerio de Asuntos Sociales anunció la apertura de 64 albergues en la gobernación de Alepo para acoger a 27 mil 560 familias desplazadas, cifra equivalente a unas 140 mil personas.
Según informó la cartera en su canal oficial de Telegram, la medida responde al desplazamiento forzado de residentes de los barrios de Sheikh Maqsoud y Ashrafieh, así como de zonas aledañas, y se ejecuta en el marco de una respuesta humanitaria urgente.
El personal del ministerio se movilizó como parte del Comité Central de Respuesta de Alepo, bajo la supervisión directa de la Gobernación y en coordinación con ministerios e instituciones competentes, con el objetivo de garantizar alojamiento y servicios básicos a los afectados.

Por su parte, el Comando de Operaciones del Ejército sirio declaró hoy el barrio de Sheikh Maqsoud como zona militar cerrada y anunció la imposición de un toque de queda total a partir de las 18:30 hora local, hasta nuevo aviso.
En declaraciones a la agencia estatal SANA, el Comando recomendó a los residentes civiles mantenerse alejados de las ventanas, refugiarse en sótanos y evitar aproximarse a las posiciones de las denominadas FDS, ante la evolución de la situación de seguridad.
Las autoridades militares acusaron a los armados vinculados al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y a las FDS de utilizar a la población civil como escudos humanos.
De acuerdo con información difundida por fuentes oficiales, drones del Ejército Árabe Sirio captaron imágenes de integrantes de estas fuerzas cerrando calles, sembrando temor entre los residentes e impidiendo su salida del barrio con ese propósito.
Numerosos habitantes de Sheikh Maqsoud comenzaron a abandonar la zona a través del corredor humanitario de Al-Awared, pese a las intensas lluvias, en un intento por escapar de estas prácticas, según las mismas fuentes.
El Ejército reiteró que las medidas adoptadas buscan preservar la seguridad de los civiles y responder a las amenazas armadas, en el marco de las operaciones destinadas a restablecer la estabilidad en la ciudad de Alepo.

Este rebrote de violencia es considerado uno de los más graves en los últimos años entre el gobierno sirio y la milicia kurda, que controla vastas zonas del noreste del país.
Los enfrentamientos, iniciados el martes último, dejaron un saldo trágico. Fuentes kurdas reportaron al menos 12 civiles muertos en barrios de mayoría kurda, mientras que el gobierno sirio informó de al menos nueve fallecidos y más de 100 heridos, incluidos 4 periodistas, en las áreas bajo su control.
Este conflicto ocurre en un contexto de tensiones políticas, luego de que en marzo de 2025 el presidente sirio, Ahmad Al-Shara, y el líder de las FDS, Mazloum Abdi, firmaran un acuerdo para integrar a estas fuerzas en la estructura del Ejército sirio antes de finales de 2025, proceso que hasta el momento enfrenta desacuerdos sobre su implementación.
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