El reporte igualmente señaló que el Acuerdo de Paz de Washington, firmado el 27 de junio y ratificado el 4 de diciembre de 2025 por los presidentes congoleño, Félix Tshisekedi, y ruandés, Paul Kagame, está experimentando desacuerdos y retrasos en su implementación.
Según el documento, la dificultad para llegar a un consenso sobre las demandas de la AFC/M23 es uno de los problemas que enfrenta el proceso de Doha, con la mediación de Qatar.
En tanto el proceso de Washington se ha visto lastrado por las diferentes interpretaciones del Acuerdo, en particular la responsabilidad de neutralizar a las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR) y la retirada de elementos del ejército ruandés del territorio congoleño, apuntaron los expertos.
Significaron que uno de los principales puntos de discordia es la secuencia de medidas descrita en el concepto general de operaciones, incluyendo la sincronización de plazos, para ejecutar esas dos acciones.
Al respecto, añadieron que Ruanda se niega a cumplir y la RDC denuncia la mala fe del país vecino, que continúa brindando apoyo a la AFC/M23 en su ocupación de zonas del este congoleño.
Kinshasa incluso sostuvo que tres nuevos batallones ruandeses respaldan los más recientes avances de los insurgentes, que desde inicios de diciembre han provocado el desplazamiento de más de 500 mil personas y la muerte de unos mil 500 civiles.
La persistente desconfianza, la retórica belicosa y las acusaciones mutuas de violaciones del alto el fuego continúan poniendo en peligro las acciones para la paz, agregó el reporte.
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