La revancha dorada de Leyanis Pérez

La Habana, 9 ene (Prensa Latina) La triplista cubana Leyanis Pérez volvió a elevarse hoy, al recibir el premio a la Mejor Atleta Femenina de Latinoamérica en la 61 Encuesta Deportiva de Prensa Latina.

El Salón Vedado del Hotel Nacional respiraba historia. Las lámparas parecían suspendidas como jueces antiguos y el murmullo tenía forma de expectativa. Entonces apareció ella: vestida de rojo, alta como un presagio, bella sin esfuerzo, y avanzó con la serenidad de quien ya aprendió a vencer al silencio interior. No tuvo rival en la votación, del mismo modo que no lo tuvo en el tanque de saltos durante todo 2025. Arrasó.

A su lado estaba su entrenador, sostén invisible de cada vuelo; Liván Moinelo, dueño del premio masculino y símbolo del béisbol cubano en Japón; Javier Sotomayor, eternidad viva del salto de altura mundial; y Enrique Figuerola, memoria fundacional de esta encuesta.

Pero el centro era ella. Todo confluía en su figura, como si el salón entero hubiese sido diseñado para contar su historia de tropiezos y ascenso a la cima del deporte.

Porque la historia de Leyanis no empieza en la gloria, sino en la herida. París 2024 fue un golpe seco, un bajón psicológico “muy fuerte”, como ella misma confesó. Contra todo pronóstico, quedó fuera del podio olímpico y, allí, cuando muchos se quiebran, se habló a sí misma: “Tú puedes. Esto le pasa a cualquier atleta”. Y decidió que el dolor no sería un punto final.

“Desde el primero de enero de 2025 me propuse que fuera un año muy significante para mí”, dijo en exclusiva a Prensa Latina, con la voz firme pero atravesada por emoción.

No fue una promesa lanzada al aire: fue un juramento cumplido. Campeona mundial bajo techo, campeona mundial al aire libre, reina de la Liga del Diamante. El mejor año de su carrera; un año “fuerte”, como lo siente “en el corazón”, en el que alcanzó los objetivos que la impulsaron a seguir luchando.

Tokio aparece en su relato como una escena clave. “Ese mundial al aire libre fue algo que fui a buscar”, recordó. Sabía que el desafío sería enorme, que la competencia sería muy reñida, pero en ese riesgo encontró combustible. “Nada me va a detener”, se dijo. Y nada la detuvo.

El premio, confesó, le hizo tomar conciencia plena de lo vivido. “Hasta hoy no me había creído lo que había logrado”. Ahora sí. El reconocimiento le devolvió la imagen completa de su propio salto: la de una atleta que cayó y se reconstruyó con más fuerza.

Y no hay pausa en su horizonte. “Leyanis no va a parar”, afirmó sin necesidad de alzar la voz. Quiere mejorar su marca personal, seguir ganando medallas, seguir acumulando mundiales.

Febrero la espera en Francia; luego, Polonia, con el desafío de refrendar su corona bajo techo, incluso después de superar un virus que la obligó a frenar cuando el cuerpo pedía prisa. Todo —insiste— es un proceso, un paso, un acondicionamiento para lo que viene.

Cuando terminó la ceremonia y el aplauso se cerró como un abrazo colectivo, no quedó solo la imagen de una atleta premiada. Quedó la certeza de una mujer que cayó, se rehízo y regresó más alta. Leyanis Pérez recibió un premio y confirmó una verdad: hay derrotas que no te quitan altura, sino que te enseñan desde dónde volver a saltar.

ro/blc

MINUTO A MINUTO
relacionadas
TASAS DE CAMBIO / EXCHANGE RATES
09 - enero - 2026
USDUSD
413,00 CUP
EUREUR
-0.62480,36 CUP
CADCAD
-0.63297,09 CUP
RUBRUB
+0.045,23 CUP
MXNMXN
+0.0122,97 CUP
CNYCNY
+0.0559,19 CUP
GBPGBP
-0.91553,48 CUP
JPYJPY *
0,38 CUP
EDICIONES PRENSA LATINA
Copy link