La manifestación pacìfica contrastó con el excesivo despliegue de decenas de policías locales alineados en una compacta barrera ante la embajada, pese a que la protesta se desarrolló en todo momento en forma pacífica.
Además, agentes de seguridad de la sede diplomática que fotografiaban a los ciudadanos participantes, con evidente intención intimidatoria, sin lograr atemorizar a los manifestantes indignados por la agresión norteamericana a Venezuela.
mem/mrs













