La Red Socialista de Colombia, por ejemplo, consideró que con la escalada bélica, el gobernante estadounidense Donald Trump puso de manifiesto que su verdadera intención es obligar al país bolivariano a ceder sus riquezas naturales.
El propósito, según manifestó la organización, “era derrocar por la fuerza el gobierno legítimo de Venezuela para imponer un régimen colonial, apoyado por el sector de la extrema derecha que ha clamado a gritos la invasión, a cambio de apropiarse del petróleo, el oro, las tierras raras y demás riquezas minerales que alberga el subsuelo”.
Calificó el suceso como la continuación de las guerras por el petróleo ejecutadas contra Irak, libia, Yemen o Siria que, disfrazadas de intervenciones humanitarias y precedidas de campañas de aniquilamiento moral de sus mandatarios y revoluciones de colores, desencadenaron espantosas injerencias con sus secuelas de millones de víctimas.
“El secuestro del presidente Maduro y su esposa (…) es el comienzo de la invasión a Venezuela, con la advertencia de lo que les va a suceder si el pueblo, sus Fuerzas Armadas y las milicias, oponen resistencia a su determinación de reasumir violentamente el control de la más grande reserva petrolífera (350 mil millones de barriles) del mundo”, recalcó.
La red también pidió a la clase trabajadora y en general a los pueblos de Colombia y América latina, así como a las fuerzas sociales y políticas demócratas, de izquierda, progresistas y defensoras de los derechos humanos, expresar la más amplia solidaridad con el hermano pueblo y a que se respete su derecho a disponer libremente de sus riquezas.
Por otra parte, la junta directiva del Sindicato de Empleados y Trabajadores Nacionales y Distritales, consideró que lo acontecido hace una semana en Venezuela constituye una violación flagrante de los principios fundamentales del derecho internacional, especialmente del respeto a la autodeterminación de los pueblos, la no intervención extranjera y la solución pacífica de las controversias.
“Como organización sindical comprometida con la defensa de la vida, la dignidad y los derechos de la clase trabajadora, advertimos que las acciones militares unilaterales representan un precedente peligroso para la paz del continente”, remarcó en su comunicado.
Este tipo de escaladas bélicas, sostuvo, incrementa el riesgo de confrontaciones regionales, expone a la población civil a consecuencias irreparables y profundiza la inestabilidad que afecta directamente a los pueblos latinoamericanos.
“Reafirmamos que cualquier solución a la situación venezolana debe surgir exclusivamente por vías pacíficas y soberanas, mediante un proceso liderado por su propio pueblo, sin presiones externas ni imposiciones militares”, enfatizó la comunicación.
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