En un comunicado, el mando militar precisó que el alto a las acciones entró en vigor a las 15:00 hora local, luego de completar su despliegue en la zona y en medio de una escalada de tensiones derivadas de negociaciones fallidas entre el Gobierno sirio y esa formación armada, considerada el principal sostén militar de la administración autónoma del noreste del país.
Según fuentes oficiales, los combates provocaron el desplazamiento de más de 160 mil personas.
El Ejército informó que los combatientes de las FDS atrincherados en el hospital Khaled Fajr serán evacuados hacia la ciudad de Tabqa y desarmados, al tiempo que las instalaciones sanitarias y gubernamentales serán entregadas a las instituciones estatales, con una retirada gradual de las tropas de las calles del barrio.
Por su parte, las FDS no confirmaron el fin de los combates. Su portavoz, Farhad Shami, aseguró en la red social X que sus fuerzas continuaban enfrentándose a lo que calificó de ataques de milicias afiliadas al Gobierno de Damasco, con apoyo de drones turcos, y denunció bombardeos contra el hospital Khaled Fajr, donde se encontrarían civiles heridos.
Las autoridades sirias rechazaron estas acusaciones y afirmaron que el centro médico se encuentra bajo control del Ejército y que se han tomado medidas para proteger a la población civil.
De acuerdo con el director de prensa del Departamento de Salud de Alepo, Munir al-Muhammad, los ataques atribuidos a las FDS contra barrios residenciales de la ciudad dejaron al menos 23 muertos y más de un centenar de heridos desde el pasado martes, entre ellos mujeres, niños y un estudiante universitario.
Las fuentes sanitarias alertaron que muchos de los heridos presentan lesiones graves, lo que eleva el riesgo de que aumente el número de víctimas mortales, en medio de una situación humanitaria particularmente delicada para la población civil de Alepo.
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